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Significado General

El Significado De Imamah Y Kjilafah

Al Imamah (الامامة) significa literalmente el liderazgo; al Imam (الامام) significa el líder. Dentro de la terminología islámica al Imamah (الامامة) significa autoridad universal en todos los asuntos religiosos y seculares, en sucesión del Profeta (صلى الله عليه وآله وسلم ) (saws)1.Al Imam significa el hombre quien, en sucesión del Profeta, tiene el derecho al liderazgo absoluto de los musulmanes en todos los temas religiosos y seculares.

La palabra hombre en la definición anterior quiere decir que una mujer no puede ser imam. En cuanto al liderazgo absoluto, este excluye a aquellos que dirigen las oraciones, ya que ellos son denominados Imam de la oración, pero esto no indica que tengan la autoridad absoluta mencionada en la definición en cuestión. En lo concerniente a la sucesión del Profeta, aquí se denota la diferencia entre un Profeta y un Imam; el Imam no disfruta de esta autoridad directamente, sino como sucesor del Profeta.

El término Al Kjilafa الخلافة significa la sucesión, mientras al kjalifa الخليفة significa el sucesor. En la terminología islámica los términos anteriores poseen prácticamente los mismos significados de Al Imamah y al Imam respectivamente.

Al wisaya الوصاية significa la ejecución de la voluntad [de Dios, mientras Al Wasi’ الوصي significa el que ejecuta la voluntad [de Dios. En la literatura islámica el significado de estos dos vocablos es igual al de kjilafa y kjalifa. Es interesante anotar que muchos profetas previos fueron también califas de sus profetas predecesores, así que ellos eran tanto nabi’ (profeta) como kjalifa; mientras otros profetas (quienes trajeron nueva shari’a2) no fueron califas de ningún profeta anterior. También hubo aquellos quienes fueron califas de los profetas pero no profetas.

La cuestión del Imamato y del califato ha dividido a los musulmanes y ha afectado a su vez el pensamiento y la filosofía de los diferentes grupos tan tremendamente, que incluso la creencia en Dios(Al Taujid) y en los profetas (Al Nubuwa) no se podía salvar de esta divergencia de puntos de vista.

Este es el tema más controvertido en la teología islámica. Los musulmanes han escrito miles y miles de libros respecto al califato. El problema al que yo mismo me enfrento no es qué escribir sino qué no escribir. En un escrito tan corto como este, uno no puede tocar todos los aspectos del tema, sin mencionar que tampoco se puede ir en detalle en cuanto a los temas subyacentes a este. Este trabajo ofrece solamente un bosquejo de las diferencias concernientes al califato.

Será de gran ayuda mencionar que respecto a este problema, los musulmanes se hallan divididos en dos sectas, a saber que los sunnas, quienes creen que Abu Bakr fue el primer califa del Santo Profeta (صلى الله عليه وآله وسلم -saws) y los shi’as quienes sostienen que Alí Ibn Abi Talib (as) fue el primer Imam y Califa.

Esta diferencia fundamental ha llevado a otras diferencias las cuales deben ser discutidas en los siguientes capítulos de este libro.

Resumen De Las Diferencias

El Santo Profeta (صلى الله عليه وآله وسلم) dijo en una de sus tradiciones (ahadith), el cual ha sido aceptado por todos los eruditos islámicos:

Mi Ummah (comunidad muy pronto se dividirá en tres grupos, de los cuales dos serán condenados”3.

Los que están en la búsqueda de la salvación siempre han realizado esfuerzos ingentes para investigar sobre el tema con el fin de descubrir el verdadero camino: el camino a la salvación; y ciertamente es necesario para cada ser humano tomar la razón como su guía, hacer lo mejor en este camino y nunca desesperarse para llegar a la verdad. Pero esto sólo puede ser posible cuando la persona tiene una visión clara de las diferencias radicales frente a él, descartando todos los prejuicios, examinando los puntos clave del tema con una mente analítica, siempre orándole a Dios para que lo oriente hacia el buen camino.

Por lo anterior, propongo mencionar brevemente aquí las diferencias y los conflictos más importantes junto con los argumentos y los razonamientos de cada grupo, con el fin de facilitar el camino hacia la búsqueda de la verdad. Las preguntas principales son:

1. ¿Le atañe solamente a Dios designar al sucesor del Profeta ( صلى الله عليه وآله وسلم ) o es del deber de la Ummah denominar a quien ella desee para realizar esta titánica labor?

2. En este último caso, ¿quién puso en las manos de la Ummah algún código especial o sistemático que poseyera las reglas y los procedimientos para la designación de un califa, Dios o el Profeta( صلى الله عليه وآله وسلم )? ¿O fue la Ummah en su consentimiento unánime quien, antes de designar su propio califa, preparó una serie de reglas a las cuales subsecuentemente se adhirió? ¿O quizás la Ummah actuó de acuerdo a la oportunidad que tuvo en aquel momento? Siendo así, ¿Tenía la Ummah el derecho a proceder de esta manera?

3. ¿Acaso la razón y la divina providencia requieren la existencia de algunas cualidades y condiciones para el Imam y Califa? Si es así, ¿cuáles son tales condiciones?

4. ¿Acaso el Profeta del Islam( صلى الله عليه وآله وسلم ) designó a alguien como su califa y sucesor? Si así lo hizo, ¿quién fue? Si no, ¿por qué?

5. Después del deceso del Santo Profeta, ¿quién fue reconocido como su califa? ¿Poseía esta persona las cualidades necesarias para serlo?

Diferencia Básica

Ahorraré mucho tiempo explicando inicialmente la causa básica de las diferencias concernientes a la naturaleza del carácter del califato y del Imamato ¿Cuál es la característica principal del Imamato? ¿Es el Imam, principalmente, el líder de un reino? ¿O acaso es él el representante de Dios y el vice regente del Profeta?

Ya que el Imamato y el califato son generalmente aceptados como elementos sucesores del Profeta, las preguntas anteriores no pueden contestarse hasta que se tome una decisión en cuanto las características básicas de un profeta. Debemos decidir si un profeta es el líder de un reino o el representante de Dios.

En la historia del Islam, encontramos un grupo de personas que vieron la misión del Santo Profeta( صلى الله عليه وآله وسلم ) como un intento para establecer un reino. La visión de estas personas era materialista; sus ideas estaban basadas en la riqueza, la belleza y el poder. Consecuentemente, este grupo de personas atribuyeron lo mismo al Santo Profeta.

Utbah Ibn Rabi’ah, el suegro de Abu Sufián, fue enviado hacia el profeta para darle el mensaje de los Quraish:

“¡Muhammad! Si quieres poder y prestigio, te haremos el rey de la Meca. ¿Quieres casarte con una mujer de familia noble? Tendrás la mano de una de las vírgenes más hermosas de esta región. ¿Deseas oro y plata? Podemos dártelo y mucho más. Pero la condición es que dejes de predicar en contra de nuestros ancestros quienes adoraban a los dioses que hoy nosotros adoramos”

Los quraishitas estaban seguros de que el Profeta (صلى الله عليه وآله وسلم saws) respondería afirmativamente a su propuesta; sin embargo, el Santo Profeta recitó la Sura 41 en respuesta, la cual posee la siguiente advertencia:

فَإِنْ أَعْرَضُوا فَقُلْ أَنْذَرْتُكُمْ صَاعِقَةً مِثْلَ صَاعِقَةِ عَادٍ وَثَمُودَ

Pero si se apartan, di: "¡Os prevengo de un rayo de castigo como el rayo [que cayó sobre las tribus de Aad y Zamud!" 4

Utbah estaba sobrecogido con esta respuesta y clara advertencia. A pesar de que no aceptó el Islam, les recomendó a los quraishitas que dejaran a Muhammad tranquilo y mejor vieran cómo se comportaba con las otras tribus. Así fue como los quraishitas declararon que Utbah había sido hechizado por el Santo Profeta( صلى الله عليه وآله وسلم ).5

Entonces este hombre quería dejar al Profeta (صلى الله عليه وآله وسلم ) con las demás tribus. Por otro lado, cuando el Santo Profeta (صلى الله عليه وآله وسلم ) emigró a Medina y los quraishitas llevaban a cabo una guerra tras otra, las demás tribus pensaron que era mejor dejar a Muhammad con su propia tribu. Amir Ibn Salamah, un compañero del Santo Profeta( صلى الله عليه وآله وسلم ) dijo:

“Los árabes estaban esperando que los quraishitas aceptaran el Islam. Solían decir que Muhammad صلى الله عليه وآله وسلم ) debería confrontarse con su propio pueblo. Si salía victorioso sobre ellos, era sin duda un verdadero profeta. Así fue como al conquistar Meca, todas las tribus escucharon el llamado del Islam por medio de Muhammad ( صلى الله عليه وآله وسلم)6

Consecuentemente, para ellos ¡la victoria era el criterio de la verdad! De esta manera, si Muhammad( صلى الله عليه وآله وسلم ) hubiese sido derrotado ¡él hubiera sido considerado un mentiroso!

La visión de que esta sagrada misión profética no era nada más que un asunto mundanal fue en repetidas ocasiones evidenciada por Abu Sufián y su clan. En el momento de la caída de Meca, Abu Sufián abandonó Meca para evaluar la fortaleza del ejército musulmán. Al Abbas, tío del Santo Profeta, quien lo llevó ante su sobrino para que le diese protección, con el fin de que este aceptara el Islam.

Al Abbas llevó a Abu Sufián para que observara el ejército musulmán, resaltándole las grandes personalidades que hacían parte de este glorioso ejército. En aquel momento, el Santo Profeta صلى الله عليه وآله وسلم ) pasaba con su grupo el cual vestía un uniforme verde. Abu Sufián gritó: “¡Ay Abbas! Ciertamente tu sobrino ha adquirido un gran reino!” A lo cual Abbas respondió: “Pobre de ti ¡ Esto no es un reino, esto es un profetado!”7

Aquí podemos observar dos puntos de vista realmente contrarios. Abu Sufián nunca cambió su visión. Cuando Uzmán se convirtió en califa, Abu Sufián vino hacia él y le aconsejó: “Hijo de los Omeyas: Ahora que este reino ha llegado a tus manos, juega con él cual niño juega con una pelota, y pásenselo el uno al otro dentro de su clan. Esto sí que es una realidad. Lo que no sabemos a ciencia cierta es si existe un infierno o un paraíso, o no”8.

Acto seguido, Abu Sufián se dirigió a Ujud y le dio un puntapié a la tumba de Hamza(tío del Santo Profeta) y dijo: “¡Abu Ya’ala! Mira que el reino contra el cual luchaste, ya ha venido a nosotros!9

Las mismas ideas fueron heredadas por su nieto Yazid, quien dijo:

لعبت هاشم بالكلك فلا خبر جاء و لا و حي نزل

“Banu Hashim se gano el reino, y después de todo no hubo noticia ni revelación…”10

Si ese es el punto de vista de un musulmán, entonces está propenso a equiparar el Imamato con un reinado. De esta manera, la función primaria del profeta era reinar, y consecuentemente cualquiera que tuviese las riendas del poder podía ser el sucesor del Profeta (صلى الله عليه وآله وسلم)

Pero el problema yace en que más del noventa por ciento de los profetas no tenían poder político, y la mayoría de ellos eran perseguidos y aparentemente víctimas indefensas del sistema de sus correspondientes épocas. Pero su gloria no era de cetro y corona, sino de sufrimiento y martirio. Si la característica principal de los profetas fuese el poder político y de dominio, entonces ni siquiera 50 de los 124 mil profetas no gozarían n siquiera de ese grado(nabí-نبي).

Así, es evidente que la principal característica del Santo Profeta (صلى الله عليه وآله وسلم) no era el poder político sino que él era el representante de Dios, y tal representación no se la otorgó la gente, sino Dios Mismo. De la misma manera, el sucesor del Profeta no puede ser alguien con poder político; ya que el Profeta era el representante de Dios, la gente no podía elegir quien lo sucediera; este derecho solamente lo tiene Dios. En resumidas cuentas, el Imam es un representante de Dios, y debe ser elegido por Dios.

El Sistema Del Liderazgo Islámico

Hubo un tiempo en el que la monarquía era el único sistema de gobierno conocido. En aquella época los líderes islámicos solían glorificar a los monarcas y a sus monarquías diciendo: “السلطان ظل اللة- El sultán(monarca) es la sombra de Dios”-¡como si Dios tuviera sombra!- En tiempos modernos, la democracia está en boga, así que los eruditos suníes no se cansan de aseverar en cientos y miles de artículos, libros y tratados que el sistema de gobierno islámico está basado en la democracia. Y van tan lejos como para decir que la democracia fue establecida por el Islam, olvidándose de las ciudad-repúblicas de Grecia.11

En la segunda mitad del siglo XX ,el socialismo y el comunismo lograron ser aceptados tanto en los países desarrollados como en los países en vía de desarrollo; no me sorprende escuchar de parte de muchísimos eruditos cuando dicen una y otra vez que el Islam enseña y crea el socialismo. Incluso, algunas personas en Pakistán y en algunas otras partes han inventado la frase socialismo islámico. ¿Qué es socialismo islámico? No lo sé. Pero no me sorprendería que dentro de unos diez años o menos esta misma gente empiece a asegurar ¡que el Islam proclama el comunismo!

Todo este vaivén de términos hace mofa de lo que es el verdadero liderazgo Islámico. Hace tiempo, en una reunión en un país africano, en la cual el presidente de ese país era el invitado de honor, uno de los líderes musulmanes dijo que el Islam enseña a “obedecer a Dios, obedecer al apóstol y a nuestros líderes”. En su respuesta a esta aseveración, el presidente, quien era un ferviente católico, dijo que él comprendía perfectamente la orden de obedecer a Dios y a Su apóstol pero que no comprendía bien la orden aquella de obedecer a los líderes; ¿qué tal si uno de los líderes es injusto y tirano?; ¿Acaso el Islam le enseña a sus seguidores a obedecer sin derecho a resistirse?

Esta inteligente pregunta merece una inteligente respuesta; no puede ser respondida someramente. El meollo del asunto yace en que el musulmán que dijo semejante cosa malinterpretó el Sagrado Corán.

Examinemos entonces el sistema de liderazgo islámico. ¿Es democrático? La mejor definición de democracia fue hecha por Abraham Lincoln (el decimo sexto presidente de los Estado Unidos entre 1861 y 1865): “...gobierno, del pueblo, por el pueblo y para el pueblo... (Gettysburg, 1863).

La diferencia con el Islam es que el gobierno no es del pueblo sino de Dios. En el Islam la gente no se gobierna a sí misma; las leyes están hechas por Dios. Las leyes, a su vez, no se promulgan en consenso con el pueblo, sino que Dios las hace saber por medio del Profeta; el pueblo no está llamado a criticar ni a hacer reformas a la ley de Dios, sino a seguirlas:

وَمَا كَانَ لِمُؤْمِنٍ وَلا مُؤْمِنَةٍ إِذَا قَضَى اللَّهُ وَرَسُولُهُ أَمْرًا أَنْ يَكُونَ لَهُمُ الْخِيَرَةُ مِنْ أَمْرِهِمْ وَمَنْ يَعْصِ اللَّهَ وَرَسُولَهُ فَقَدْ ضَلَّ ضَلالا مُبِينًا

Y, si Dios y Su Enviado han decidido un asunto, no cabe que un creyente o una creyente reclamen para sí libertad de elección en lo que a ellos concierne: pues quien [así se rebela contra Dios y Su Enviado está ya claramente extraviado12

En cuanto a la frase por la gente analicemos cómo la gente se gobierna a sí misma. Ellos lo hacen eligiendo a sus propios mandatarios. El Santo Profeta ( صلى الله عليه وآله وسلم) , quien era el líder supremo, judicial y la autoridad máxima en la tierra, no fue elegido por la gente. En efecto, si esta potestad le hubiese sido dada al pueblo, ¡este hubiera elegido a ‘Urwah ibn Mas’ud(de Ta’if) o a Mualid ibn al Mughira (de Meca) como profeta de Dios! De acuerdo al Sagrado Corán:

وَقَالُوا لَوْلا نُزِّلَ هَذَا الْقُرْآنُ عَلَى رَجُلٍ مِنَ الْقَرْيَتَيْنِ عَظِيمٍ

Y dicen, también: "¿Por qué no se ha hecho descender este Qur’án en algún gran hombre de las dos ciudades?"13

De esta manera, el Santo Profeta ( صلى الله عليه وآله وسلم) no solamente era el líder supremo del estado islámico, elegido por Dios, sino que además lo era muy a pesar de los deseos del pueblo. El Profeta( صلى الله عليه وآله وسلم)es la máxima autoridad del Islam: él combina en su santa personalidad todas las funciones de las ramas judicial, legislativa y ejecutiva del gobierno islámico; y además, lo reitero, no fue elegido por la gente.

El sistema islámico, de principio a fin, es por Dios; Todo debe ser hecho por Dios; si se hace algo por la gente, esto se denomina politeísmo oculto. Lo que sea que hagas, ya sea la oración o la caridad, el servicio social o una función familiar, la obediencia a tus padres o el amor hacia el prójimo, dirigir una oración o decidir sobre un caso, entrar en guerra o hacer la paz, todo debe ser hecho qurbatan ilallah (para acercarse a Dios), para llegar a la complacencia del Todopoderoso. En el Islam, todo es por Dios.

En definitiva, la forma de gobierno islámica es el gobierno de Dios, representado por el elegido por Dios, para llegar a la complacencia de Dios. Esto es teocracia.

وَمَا خَلَقْتُ الْجِنَّ وَالإنْسَ إِلا لِيَعْبُدُونِ

… y [diles que no he creado a los seres invisibles y a los hombres sino para que Me [conozcan y adoren…14

La manera en que el versículo anterior menciona la obediencia y cómo esta es la base del gobierno islámico, se discutirá en los capítulos subsiguientes.

  • 1. Al- alamah al Hili: Al Babul Hadi ‘Ashar, Traducción al inglés por WM Miller, p. 62: Falsafat Islamiia, p. 392.
  • 2. La ley sagrada del Islam.
  • 3. Al Kjatib at-Tabrizí: Mishkatul Masabih, vol. I, p. 45; Al Maylisí ha recopilado en un capítulo completo las tradiciones al respecto en Bijarul Anwar, Vol. XXVIII, p. 2-36; al Qomi, Sheikj Abbas: Safinatul Bijar, vol. II, p. 359-360.
  • 4. 41:13
  • 5. Ibn Hisham: As-Sirah an Nabawiiah, vol. I, p. 313.
  • 6. Al Bujari: Al Sajij, vol. V, p. 191; Ibn Kuthayyir: Al Bidayah wal Nijayah, vol. V, p. 40.
  • 7. Abul Fidaa: Al Mujktasar, vol.I, p, 143-144; Al Yakubi: At-Tarikh, Vol. II, p. 59.
  • 8. Ibn Abdil Barr: Al Isti’ab, Vol. IV, p. 1679; Ibn Ail Hadid cita la última parte de la siguiente manera: “por aquel en cuyo nombre Abu Sufian jura: no hay castigo ni recompensa, ni paraíso ni fuego, ni resurrección ni día del juicio”(Ver su Sharj del Najy al Balagha, vol. IX, p. 53)
  • 9. Ibn Abil Jadid: ibídem. Vol. XVI, p. 136.
  • 10. Sibt Ibnil Yauzi: Tathkirah, ed. S.M.S.Bahrul Ulum, p. 261; At Tabari, At Tarikj, vol. XIII, p. 2174
  • 11. La palabra griega "democracia" ("el gobierno del pueblo") fue inventada por los atenienses para definir un sistema de gobierno de la ciudad en el cual las decisiones eran tomadas por la asamblea de ciudadanos(los ciudadanos no eran ni mujeres ni esclavos ni extranjeros) y no por un rey o emperador como en otras ciudades o imperios de la antigüedad. Sin embargo la mayor parte de la población de Atenas estaba integrada por esclavos. (Nota de la Traductora)
  • 12. 33:36
  • 13. 43:31-Para ver más detalladamente la explicación de la expresión gran hombre, ver: As-Suyuti: Lubabunnuqul fi Asbabinozul, impreso con Tafsirul Yalain, p. 298, 649.
  • 14. 51:56