Introducción
Quizás ninguna escuela de pensamiento ha hecho tanto énfasis en la nobleza y valor de la humanidad como lo hizo el Islam, en el que el hombre cuenta con las más elevadas posibilidades para perfeccionarse y aproximarse a Al·lâh. El espíritu divino es insuflado en él, y es el vicario de Al·lâh en la Tierra.
El hombre no se satisfará con nada excepto con la proximidad a Al·lâh y Su complacencia. Nada más que el recuerdo de Al·lâh puede sosegar el espíritu del hombre, y no puede encontrar quietud sino en su encuentro con Al·lâh.