Capítulo 21: La Peregrinación de Despedida

La Peregrinación de Despedida

En este año (10 de la Hégira) el Santo Profeta realizó su última peregrinación, los detalles de la cual son muy bien conocidos. Durante su viaje de regreso, el Santo Profeta se detuvo en Gadir Khum.

Al-Nasa’i en Kitab Khasa’is narra una tradición de Zaid ibn al-Arqam a su vez de Abu al-Tufail que dice así:

Español

Capítulo 22: Muerte y Entierro del Profeta

En Sahih Muslim, hay una tradición famosa narrada por ‘Abbas diciendo:

Español

Capítulo 23: Matrimonios del Santo Profeta

Cuando el Santo Profeta murió, dejó nueve esposas, esto se ha convertifo en un objetivo principal de los escritores Cristianos y Judíos. Dicen que la pluralidad del matrimonio (poligamia) en si misma lleva a la avidez y al desarrollo de la lujuria y el deseo, y que el Profeta no estaba contento con cuatro esposas, el número que había sido permitido para su Ummah sino que se excedió ese límite y se casió con nueve mujeres.

Español

Introduccion

Este libro va, desde las diferentes sectas islámicas, en busca de la “Verdad” y de la “Verdadera Senda”, ya que todas ellas alegan ser la guía hacia ella. Sin embargo, Allah, Glorificado Sea, conoce la Verdad Absoluta, que naturalmente
consiste sólo en una “Verdadera Senda”. Fuera de la Verdad nada prevalece sino el extravío.

Este libro es el esfuerzo de un sincero “buscador de la Verdad” que fue guiado hacia el “Sendero Recto”.

Español

Dedicación

Mi libro es una modesta pieza de trabajo. Es la anécdota de un viaje; la anécdota de un nuevo descubrimiento; no un descubrimiento técnico o natural, sino uno en la esfera de las escuelas religiosas y filosóficas.

Español

Prologo

Alabado sea Allah, el Señor del Universo, Quien creó al hombre de barro y lo moldeó con la mejor configuración, Quien lo favoreció sobre el resto de las criaturas e hizo que sus ángeles más cercanos se prosternaran ante él, Quien lo agració con el intelecto, el cual transforma su incertidumbre en certeza, Quien le dotó de ojos, una lengua y labios, y le mostró los dos caminos. Le envió mensajeros albriciadores y amonestadores, para alertarle e impedirle caer en los desvíos del maldito demonio.

Español

Una breve ojeada a mi vida

Todavía recuerdo cuando mi padre me llevó consigo por primera vez a la mezquita local donde las oraciones At-Tarawih eran realizadas durante el mes de Ramadán. Yo tenía entonces diez años de edad. Él me presentó a los orantes quienes no pudieron disimular su asombro.

Español

La Peregrinación a la casa Sagrada de Allah

Yo tenía dieciocho años de edad cuando la Sociedad Nacional Tunecina de Scouts acordó enviarme como uno de los seis representantes tunecinos, a la primera conferencia para scouts árabe-islámicos que tuvo lugar en La Meca. Yo era el miembro más joven de la misión y ciertamente el menos instruido, pues se encontraban conmigo dos directores de escuela, un profesor de la capital, un periodista y un quinto cuya ocupación yo no conocía, aunque más tarde me di cuenta de que él era un familiar del entonces Ministro de Educación.

Español

Un Viaje afortunado, en Egipto

Mi estadía en Trípoli, capital de Libia, no se prolongó sino lo necesario para obtener el visado de la Embajada egipcia para entrar a la tierra de Kinana, es decir, Egipto. Encontré allí muchos amigos que me ayudaron; que Allah recompense sus esfuerzos. En el camino hacia El Cairo, un largo camino que nos tomó tres días con sus noches, compartí un taxi con cuatro egipcios que trabajaban en Libia, que volvían a su patria.

Español

Un Encuentro a bordo del buque

Llegué a Alejandría el día programado, a tiempo para reservar un lugar en el buque egipcio que se dirigía a Beirut. Me sentía agotado y exhausto, tanto física como mentalmente, por lo tanto, tan pronto como subí al buque fui a la cama que me fue asignada. Habré dormido un poco y el buque navegado unas dos o tres horas, cuando me despertó la voz de mi vecino diciendo: “El hermano parece estar cansado”. Yo respondí: “Así es, pues me fatigó el viaje desde El Cairo hasta Alejandría porque madrugué para llegar a término, por lo tanto dormí muy poco anoche”.

Español